¡El más grande de todos!

Fue un fenómeno de la naturaleza

No se puede hablar de la historia de la radio nicaragüense sin hablar de José Dibb Mc.Connell

Noticiero El Despertar entrevistó a Martha Dibb Mc.Connell

Escribiendo la Historia de la Radio

Por: Freddy Rostrán A.

En los años 50 los nicaragüenses, hombre, mujeres y niños, se reunían por las noches en las salas de sus hogares a escuchar frente a unos grandes receptores las apasionantes novelas que transmitía Radio Mundial.

No había telenovelas entonces, pero los radio-oyentes miraban con los vivos colores de la imaginación las situaciones de peligro a que se enfrentaban sus héroes, y sufrían hasta derramar lágrimas con los dramas de amor en que estaban envueltos los hombres y mujeres que protagonizaban las novelas.

FOTO HISTÓRICA: José Dibb y sus compañeros del Cuadro Dramático de Radio Mundial

Había un elenco de estrellas, pero clarísimamente había una voz muy varonil y elegante que destacaba entre todas ellas. No era solamente la calidad de la voz ni su timbre, eran el juego de matices y la expresividad que le daban un relieve singular. Ese era José Dibb Mcconnell.

Mcconnell era un joven que había venido de Jinotega, de padre árabe y de madre nicaragüense con ascendencia inglesa y mestiza. Como estrella radial había nacido en La Voz de la América Central, la antecesora de Radio Mundial.

Muchos recuerdan a Kadir “El Árabe” enfrentándose a espadas con el malévolo Capitán Almagro y batiéndose a tiros por el amor de su hermosa novia Yolanda, que vivía confundida entre el asedio de dos hombres, el del héroe intrépido y el del tierno y tímido Pablo Sandoval, sin que pudiera darse cuenta sino hasta el final de la historia que en realidad ámbos eran una sola persona.

“Momotombo” en la voz de José Dibb Mc.Connell

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Millares de mujeres querían tener un novio como Kadir. Se enamoraban del personaje, pero también del actor. El problema era que el galán no se enamoraba de las mujeres. Se comparaba con Oscar Wilde, el gran escritor, poeta y dramaturgo irlandés gay.

Conquistaba más y más corazones

Mconnell seguía conquistando corazones…Ríos de lágrimas fueron derramadas escuchando a Albertico Limonta defendiendo la dignidad de los non-nato “ porque al vida al fecundarte te bendice, y ese niño tiene EL DERECHO DE NACER”.

El Derecho de Nacer es la historia de un niño condenado a muerte por su abuelo. Primero ordenó a su hija que abortara para ocultar su embarazo, y cuando el infante nació ordenó que lo asesinaran. La Negra Mama Dolores huyó con el recién nacido, lo crió y lo convirtió en médico.

Fue precisamente escribiendo una adaptación de esta novela para teatro, que Jose Dibb fue asaltado por la muerte con una fulminante embolia cerebral.

Martha Dibb Mc.Connell brinda declaraciones a Noticiero El Despertar

Su hermana Martha, que entonces era una muchacha de 25 años había ido a una fiesta, y al regresar a casa, encontró a José trabajando sin descanso en la adaptación, pero le confesó que no se sentía bien.

– Debés descansar. Acórdate que el médico te dijo que no debes esforzarte mucho.

– Ya me falta poco para terminar, respondió.

La mujer se fue a dormir, y en la mañana el Super – Actor ya estaba muerto.

Martha recuerda a José con un inmenso cariño. Era un hermano lindo, dice ella.

José tenía un gran apuro por terminar el guión de teatro de El Derecho de Nacer para viajar a México, donde participaría en varias películas. Pero la muerte hundió su guadaña en la humanidad de Mcconell cuando solo tenía 35 años, se encontraba en la plenitud de su talento, y una gran vida creativa por delante.

Los que habían llorado con la historia de Albertico Limonta y la negra Mama Dolores lloraban ahora la muerte del actor. Una nación enteraba lloraba la muerte de aquel hombre que se había robado los corazones de todo un país. El 18 de septiembre de 1965 fue un día de duelo nacional.

La gente se arremolinaba en los alrededores de Radio Mundial, donde le velaron en capilla ardiente. Todos querían decirle Adios a Kadir El Árabe, a Albertico Limonta, a José Dibb Mconnell.

“Fue un entierro de Presidente de la República”, nos dijo Joaquín Absalón Pastora. Su hermana Martha comenta que solo los funerales del Presidente René Schick Gutiérrez y de Pedro Joaquín Chamorro pueden comparársele.
Un fenómeno de la naturaleza

Lo cierto es que la radionovela fue todo un fenómeno latinoamericano. En Cuba, en México, en Panamá, en Colombia, en Perú, hubo otros Kadir El Árabe y otros Albertico Limonta, pero ninguno se metió tanto en el alma del pueblo como lo hizo Mconnel.

Rubén Darío dijo que la voz del orador español Emilio Castelar era un fenómeno de la naturaleza. Nosotros también decimos que la voz de José Dibb fue un fenómeno de la naturaleza. Dios le dio a este hombre una voz sin igual.