Mi homenaje a Benjamín Arrieta

Hoy domingo tuvieron lugar los funerales de Benjamín Arrieta Campos

A las 10 de la mañana se celebró misa de cuerpo presente en la Iglesia Corazón de Jesús de Monseñor Lezcano

Benjamín Arrieta no ha muerto, apenas empieza su vida celestial, proclamó el sacerdote celebrante

El colega periodista Antonio Luna escribe desde Tampa, Estados Unidos:

ADIOS MINCHO NO TE OLVIDO

Freddy:

Terrible la noticia de la muerte de Micho Arrieta. Son los Heraldos negros que golpean donde mas duele.

El consuelo fue poder verlo por ultima vez en diciembre pasado y despedirme de él con un adiós profundo y lleno de cariño. Poder sentarme a conversar en privado sobre su enfermedad y sus planes futuros. Y recibir sus consejos de viejo que siempre me dio de joven cuando llegue en la década del 70 a Extra donde el era uno de los locutores junto con don Eduardo López Meza y Roger Pérez Montiel ya fallecido.

Una frase que repiquetea ahora en mi mente es “Lunita no me olvides” mientras me apretaba la mano.

Micho, siempre te recordare. No te olvidare.

Jose Antonio Luna

Por: Freddy Rostrán A.

A las 7;30 de la mañana, hora de Nicaragua en el planeta tierra, el hombre de la voz informativa Benjamín Arrieta Campos hizo su entrada a la Casa del Señor. Seguramente fue un momento muy solemne y muy festivo allá en el cielo porque estaba llegando un hombre bueno.

Aquí en el plano terrenal había dolor y duelo. Doña Angelita quedaba viuda y Regina perdía a su padre. En el gremio de la radiodifusión consternaba que se apagara una voz que durante medio siglo informó a los nicaragüenses sobre la realidad del país. En Noticiero El Despertar sufrimos la irreparable pérdida de la voz que caracterizó al medio durante más de 30 años.

Misa de Cuerpo Presente en la Iglesia Corazón de Jesús de Monseñor Lezcano

Benjamín inició su vida radial hace 57 años. Uno de sus amigos de entonces recuerda cuando llegó un chavalo a la Radio Panamericana del periodista Gabri Rivas atraído por la magia de las ondas hertzianas. Aprendió el oficio de controlista. Después tomó los micrófonos impactando con su poderosa voz.

En los años 70 entra a Radio Mundial – la Catedral de las Emisoras – como una de las voces principales del Radioperiódico La Verdad, que dirigían Francisco Carranza Chamorro y Joaquín Absalón Pastora.

A principio de los años 80 se incorpora a Noticiero El Despertar en Radio Noticias, siguiendo la ruta del informativo en Radio Católica, Radio Corporación, Radio Magic, Radio Éxitos, y actualmente en Radio 800 y Radio Mundial, en cadena.

Benjamín fue un hombre humilde, siendo uno de los locutores informativos más importantes del país, nunca se envaneció ni ensoberbeció por ello. De convicciones democráticas, jamás buscó las mieles del poder que tentaban con toda clase de regalías y privilegios.

Hombre de fe inquebrantable. En el 20ll, por casi un año sus ojos quedaron sumidos en las tinieblas distinguiendo a las personas solo por el sonido de la voz. Y cuando todos, o casi todos creíamos que Arrieta no volvería los colores de este mundo, se hizo el milagro para él.

Sin que alguna vez lo hubiésemos comentado con nuestro amigo, el que escribe estas líneas lo miraba caminar todas las mañanas, después de la transmisión de las noticias, a la Iglesia El Carmen, donde se ponía en oración, a hablar con Dios lo que solamente Dios y el supieran de qué.

Pero la muerte llegó este 15 de marzo, después de acechar al gran hombre de radio durante un año. Al fin es Dios quien decide cuando nos vamos. Por una experiencia personal, ya sé que la fe no es creer que nunca nos vamos a enfermar o que nunca nos vamos a morir, o que Dios hará exactamente lo que nosotros le pedimos que haga. La fe es aceptar la voluntad de Dios y saber que sea cual sea esa voluntad, es lo que mejor que nos puede pasar, inclusive la muerte.

Benjamín descansa en paz. No sólo descansa en paz, goza de la presencia de Dios en el paraíso.

Ya tenemos casa llena allá al otro lado de la vida. Benjamín, Bobby, Róger, Amaya, Pauli…espérenme un tantito para que hagamos un Despertar allá en el cielo.