Triste final de uno de los grandes de la radio

• Francisco Rodríguez Téllez, el gran “Chato Rodríguez” murió solo y abandonado
• El conocido hombre de radio Roberto Arévalo Alemán escribió artículo en Facebook a propósito del impactante Reportaje Multimedia de jóvenes estudiantes de la UCA
• Fue fundador de Estación “X” y de Radio Noticias, antecesor de Radio Informaciones

Roberto José Arévalo Alemán:

Una triste realidad. Abandonados. Abandonados de abandonados. Abandonados de aquellos que se decían sus amigos, abandonados de sus esposas, abandonados de sus hijos, abandonados de sus hijas, abandonados de sus familiares. Sobreviviendo de limosnas, sobreviviendo cómo pueden. Cargando la miseria a cuestas…

Me recuerda a Francisco Rodríguez Téllez. Una figura de la radio nicaragüense, fundador del radio periodismo en Radio Mundial con Radio Noticias, noticiero predecesor de Radio Informaciones. Sus amigos y colegas le llamábamos “el Chato Rodríguez”.

Dejó Radio Noticias en Radio Mundial para fundar Estación X, ya el nombre de la radio era “creativo”. Fracasó. Vendió los transmisores y el derecho de uso del nombre. Estación X. Fundó Radio Excélsior en el antiguo local de la Voz de la América Central, de donde fue Transportes Vargas media abajo, mano derecha, en la vieja Managua.

Posteriormente compró un casa contiguo a la Sala Evangélica (arriba, derecha) en la Calle 15 de Septiembre. Hizo una auditorio en que se presentaban shows al vivo y hasta se hicieron concursos de baile…Volvió a fracasar… y en su emprendedorismo consiguió la frecuencia de Radio Reloj de Nicaragua…allí intentó levantarse de sus fracasos de fracasos como “emprendedor”.

Abandonado de todos, de la gente de la radio, de sus amigos. Lo llevaron al antiguo Asilo de Ancianos, de las Delicias del Volga una arriba, mano derecha, al lado de los rieles del Ferrocarril que llevaba a Batahola…Calle 15 de Septiembre. Un ejemplo de los viejos de viejos, viejos que terminaron en Asilos.

Francisco Rodríguez Téllez murió abandonado de sus familiares, de sus hijos, de sus hijas.

Mis recuerdos póstumos a ese emprendedor, que fue de fracaso en fracaso y el fin de sus días fue tristísimo. Mis reconocimientos póstumos a su emprendedorismo. Un Quijote de la radio-difusión. Saludos en el más allá colega y amigo, “Galán, galán,” como solía saludar.

RJAA.